Monseñor Francisco Javier Acero, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de México, llevó una imagen de la Virgen de Guadalupe al convento donde nació Isabel la Católica, figura determinante en la expansión del cristianismo hacia el continente americano.
La imagen fue donada por la Unión de Voluntades, organización que desde hace casi dos décadas ha llevado la presencia de la Virgen del Tepeyac a diversos rincones del mundo, como signo de fe, consuelo y unidad entre los pueblos.
La entronización de la Virgen Morena en este convento no es casual. Las religiosas Agustinas que habitan el lugar, y que celebran misa y rezan diariamente ante su imagen, han querido encomendarle la causa de canonización de Isabel la Católica. Este gesto representa la unión espiritual entre dos pilares fundamentales de la historia religiosa de Hispanoamérica: la Virgen de Guadalupe y la Reina Isabel.
La imagen guadalupana ha sido colocada en la capilla del convento, un espacio que resguarda un invaluable patrimonio espiritual e histórico. Con esta entrega, Unión de Voluntades reafirma su misión evangelizadora: llevar el amor y la presencia de la Virgen de Guadalupe a todos los rincones del mundo donde su intercesión pueda transformar corazones, tender puentes entre culturas y renovar la esperanza.